Un estudio en el que ha participado la ULE demuestra que el absentismo laboral por dolor lumbar es un 33% inferior en los autónomos
- La investigación se realizó entre 2008 y 2025, con el seguimiento de 7.262 trabajadores de 48 provincias españolas, y el análisis de 77 factores.
León, 6 de marzo de 2026. Jesús Seco Calvo, del Instituto de Biomedicina (IBIOMED) de la Universidad de León (ULE), es uno de los autores de un estudio que ha sido publicado en la revista especializada ‘Occupational and Environmental Medicine’, del Grupo British Medical Journal, que ha concluido que ser autónomo ‘es el único factor asociado a un menor riesgo y duración de baja laboral por dolor lumbar’.
Se trata de una de las investigaciones más amplias sobre absentismo laboral por dolor lumbar realizadas en el sur de Europa, y su culminación ha requerido 17 años. Coordinada por la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE), ha sido dirigida por investigadores del Instituto de Biomedicina (IBIOMED) de la Universidad de León (ULE); la Unidad de Bioestadística Clínica del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro-Segovia de Arana (Madrid); la Universidad de Salamanca y la Unidad de Espalda Kovacs del Hospital HLA Universitario Moncloa (Madrid).
También han colaborado médicos del Sistema Nacional de Salud (SNS), de Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social y servicios médicos de varias empresas, además de contar con el asesoramiento de expertos de las Universidades Pompeu Fabra y Autónoma de Barcelona.
UNA DE LAS PRINCIPALES CAUSAS DE ABSENTISMO LABORAL
El dolor lumbar es una de las principales causas de discapacidad y absentismo laboral en todo el mundo, y en su aparición y evolución influyen factores biológicos, clínicos, sociodemográficos y psicosociales. Este estudio ha analizado qué factores se asocian a la solicitud de baja laboral por dolor lumbar y a su duración en España, con el objetivo de desarrollar modelos predictivos que anticipen qué trabajadores tienen mayor probabilidad de solicitarla y su duración, e identificar aquéllos en los que deberían aplicarse medidas preventivas de manera prioritaria.
Los investigadores han analizado 77 factores que estudios previos habían demostrado asociarse a la intensidad del dolor, al grado de discapacidad y a la evolución de ambos parámetros, incluyendo aspectos sociodemográficos (como edad, sexo, o nivel académico), clínicos (como la intensidad, duración y los agravantes del dolor, o la existencia de dolor irradiado), psicológicos (como el uso de ansiolíticos y antidepresivos, la intensidad de los pensamientos catastrofistas o el tener miedo a perder el empleo), laborales (como ser autónomo o asalariado, el tipo y duración del contrato, o las exigencias físicas del trabajo), y económicos (como el nivel de ingresos, la proporción de fijos y variables, o la repercusión de una eventual baja laboral sobre ellos).
Las conclusiones del estudio reflejan que, de todas esas 77 variables, la única que se asocia tanto a un menor riesgo de baja laboral como a que, si se produce, genere menos días de trabajo perdidos, es que el trabajador sea autónomo (en vez de que trabaje por cuenta ajena).
De acuerdo con los autores del estudio, eso podría explicarse porque en el sistema español de Seguridad Social los autónomos enfrentan una mayor inestabilidad de ingresos y menores beneficios durante la incapacidad temporal, en comparación con los trabajadores por cuenta ajena. No obstante, los investigadores señalan que “es llamativo que ese aspecto sea más relevante que todos los demás parámetros clínicos, biológicos, psicológicos, económicos y laborales”.
FACTORES QUE PREDICEN LAS BAJAS LABORALES
Los factores predictivos que han demostrado asociarse significativamente a un mayor riesgo de tener baja laboral por dolor lumbar son: ‘Ser trabajador por cuenta ajena’ (disminuye en un 33% la probabilidad de baja), ‘edad’ (envejecer aumenta la probabilidad de baja en un 3% anual), ‘duración de episodios previos’ (es un 43% más frecuente entre quienes han padecido previamente episodios de dolor lumbar de más de 14 días), ‘expectativas personales’ (es un 44% más probable entre quienes anticipan que es probable que la tengan durante el próximo año), ‘impacto económico percibido’ (es un 48% más probable entre quienes perciben que les supondría un perjuicio económico importante), y ‘inseguridad laboral’ (la baja laboral es un 30% menos probable entre quienes sienten que su puesto de trabajo está en peligro).
Los análisis estadísticos demostraron que, si bien cada uno de esos parámetros se asocia con el riesgo de baja o con el número de días de baja, no permiten calcular de manera fiable el riesgo individual de un trabajador concreto.
En opinión de los autores del estudio, los resultados “refuerzan la necesidad de aplicar las medidas preventivas al conjunto de la población trabajadora”.
Jesús Seco Calvo, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud del Campus de Ponferrada de la ULE, ha destacado “el ímprobo esfuerzo que ha supuesto recabar los datos de más de 7.000 trabajadores y seguir sus bajas laborales y sus causas durante 18 meses”, así como “la colaboración de muchos médicos del Sistema Nacional de Salud con entidades privadas, como mutuas laborales y grandes empresas, sin las que esta investigación hubiera sido inviable”.
(Imágenes: 1.- El dolor lumbar es una de las principales causas de la discapacidad y absentismo laboral en todo el mundo 2.- Portada de la revista especializada ‘Occupational and Environmental Medicine’, del Grupo British Medical Journal, que ha publicado los resultados de la investigación 3.- Jesús Seco Calvo, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud del Campus de Ponferrada de la ULE 4.- Francisco M. Kovacs, Ana Royuela y Jesús Seco Calvo, autores del estudio)



