El Campus de Ponferrada gradúa a 45 profesionales de la Fisioterapia, una titulación clave en la transformación de la atención sanitaria

 

  • La Universidad de León celebra la graduación de la XIII promoción del grado en Fisioterapia a las puertas del 25 aniversario de una titulación que ha sabido adaptarse a los nuevos desafíos de una profesión cada vez más especializada
  • La rectora Nuria González reafirma el compromiso de la ULE con el Campus de Ponferrada, consolidado como un referente en Ciencias de la Salud y en la formación de profesionales sanitarios

Ponferrada, 12 de junio de 2026. El Campus de Ponferrada de la Universidad de León ha celebrado este viernes el acto de graduación de los 45 estudiantes de la XIII promoción del grado en Fisioterapia, una nueva generación de profesionales llamados a desempeñar un papel esencial en la mejora de la calidad de vida, la autonomía y el bienestar global de las personas.

Una ceremonia que estuvo presidida por la rectora de la ULE, Nuria González, que puso en valor la importancia de una titulación que ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas, pasando de una disciplina centrada en la recuperación funcional básica a una profesión sanitaria altamente especializada, con presencia en ámbitos como la cardiología, la neurología, la oncología o la pediatría.

“La Fisioterapia no solo trata el dolor o la lesión, sino que contribuye de forma directa a la calidad de vida, a la autonomía y al bienestar de las personas”, destacó González, que recordó como la ULE ha liderado esa adaptación, anticipándose a las nuevas necesidades del sistema sanitario e incorporando nuevas competencias y áreas de especialización.

Unos estudios que, según recordó, cumplen el próximo curso 25 años XXX y que, junto a titulaciones como Enfermería, Podología o Nutrición Humana y Dietética, ha contribuido a la consolidación del Campus de Ponferrada como un espacio de referencia en la formación en Ciencias de la Salud. 

En este sentido, la rectora reiteró el compromiso de la Universidad de León con el Campus de Ponferrada, al que definió como un “elemento estratégico” para el desarrollo académico, social y territorial de El Bierzo y el conjunto de la provincia, y una pieza clave en la generación de oportunidades formativas en el ámbito sanitario.

Los profesores Cristina Pintor y Mario Fernández, madrina y padrino de la promoción, pusieron el acento en la dimensión humana de una profesión en la que cada paciente, al igual que cada estudiante, encierra una historia diferente. Más allá de los conocimientos técnicos, recordaron a los recién graduados que la verdadera huella de la fisioterapia reside en cómo son capaces de hacer sentir a las personas a las que acompañarán a lo largo de su trayectoria profesional.

Una promoción representada por Nuria y Víctor, que realizaron un emotivo y divertido recorrido por sus años en la Universidad, recordando desde aquel primer grupo de WhatsApp de "1º de Fisio" hasta las experiencias compartidas en las aulas, las prácticas y la vida universitaria. Durante su intervención tuvieron palabras de agradecimiento para el profesorado y dedicaron un sentido aplauso a sus familias por el apoyo recibido durante estos años.

Por su parte, la vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Salud, María Nélida Fernández, felicitó a los nuevos graduados por el esfuerzo realizado y les animó a afrontar esta nueva etapa profesional manteniendo el compromiso, la vocación y la formación continua que exige una profesión en constante evolución.

El acto contó también con la participación del concejal de Medio Ambiente, Transporte y Movilidad del Ayuntamiento de Ponferrada, Carlos Fernández, que animó a los a seguir vinculados a la comarca y a contemplar El Bierzo como un lugar donde desarrollar su proyecto de vida profesional, destacando la importancia de que el talento y el conocimiento generado en las aulas encuentre también oportunidades para crecer en el territorio.

Un acto cargado de emoción, recuerdos y reconocimiento, en el que no faltaron las risas, las lágrimas y los aplausos, y que sirvió para poner el broche a una etapa universitaria marcada por el aprendizaje, la convivencia y el crecimiento personal en el Campus de Ponferrada de la Universidad de León.