Una estudiante de la Universidad de León apaga las pantallas para recuperar la memoria y mirar al futuro de Villanueva de las Manzanas
- Irene González Manceñido ha desarrollado este verano en las cuatro localidades del municipio un proyecto de ocio y participación que ha evolucionado hacia la recuperación y reinterpretación de la memoria local
- La estudiante del programa de Doctorado ha organizado talleres de creatividad y memoria, actividades con niños y mayores y una exposición que reunió fotografías antiguas, trabajos infantiles y las propuestas de los vecinos sobre el futuro de sus pueblos
León, 31 de agosto de 2026. Hubo un tiempo en el que para entretenerse en verano bastaba con salir a la calle. Una plaza, un juego, una conversación o una tarde compartida eran suficientes para llenar las horas. Recuperar, al menos durante unas semanas, parte de ese espíritu, ha sido el propósito de ‘Verano sin pantallas’, el proyecto que la estudiante del programa de Doctorado en Economía de la Universidad de León Irene González Manceñido ha desarrollado este verano en Villanueva de las Manzanas, Villacelama, Palanquinos y Riego del Monte.
La propuesta partía de una preocupación cada vez más presente en la vida cotidiana, el creciente tiempo que niños, jóvenes y mayores pasan delante de las pantallas y la pérdida de espacios de relación que puede acompañarlo. Frente a ello, Irene planteó un programa de actividades destinado a fomentar un ocio más saludable, recuperar espacios de encuentro y acercar a distintas generaciones a la historia y los recuerdos de sus localidades.
Irene diseñó un programa de actividades que fue adaptándose a lo largo del verano a la participación y a las características de cada grupo. Las actividades dirigidas a niños y jóvenes se integraron principalmente en la Ludoteca, mientras que también se desarrollaron propuestas con personas mayores relacionadas con la memoria y la creatividad. Talleres, juegos y actividades artísticas permitieron trabajar sobre los recuerdos y la identidad de los pueblos desde diferentes perspectivas.
“Muchas veces lo más valioso no es solo el taller, sino el espacio de encuentro que se genera alrededor de él”, explica Irene, que destaca precisamente la importancia de escuchar a los participantes y adaptar las propuestas a las necesidades que fueron surgiendo durante el desarrollo del proyecto.
LA PANTALLA DA PASO A LA CONVERSACIÓN
El proyecto ha culminado con la exposición ‘Verano sin pantallas: pasado, presente y futuro’, que pudo visitarse del 27 al 30 de agosto en las Escuelas de Villacelama y que reunió fotografías antiguas cedidas por varias familias, dibujos y trabajos realizados por los niños, además de un espacio participativo en el que los visitantes pudieron dejar aquello que consideraban importante conservar de sus pueblos.
La muestra resumió la evolución de la iniciativa y conectó la memoria de quienes vivieron el pasado con la mirada de quienes quieren seguir dando vida a estas localidades. “Me está gustando mucho comprobar cómo actividades aparentemente sencillas pueden convertirse en espacios para conversar, compartir recuerdos y crear vínculos”.
Aunque la participación no siempre ha respondido a las previsiones iniciales, los encuentros y conversaciones mantenidos durante el proyecto han permitido a Irene conocer mejor a los vecinos y descubrir nuevas perspectivas sobre la vida y la memoria de estos pueblos. Una experiencia que también le ha mostrado la importancia de adaptar las actividades a la realidad de cada localidad y de buscar fórmulas diferentes para favorecer la participación.
De esta forma, más allá de reducir el tiempo frente a las pantallas, ‘Verano sin pantallas’ ha buscado así recuperar algo que no necesita tecnología para existir: el tiempo compartido, la conversación y la memoria como formas de mantener vivo el vínculo con el territorio
PROYECTO RALBAR 2026
El proyecto ‘Verano sin pantallas’ forma parte de los 13 proyectos seleccionados este año en la sexta edición de RALBAR, el programa impulsado por la Universidad de León con el apoyo de la Fundación Banco Sabadell para acercar durante los meses de verano el conocimiento y el talento universitario a distintos municipios de la provincia. Con esta nueva edición, son ya 74 los proyectos desarrollados desde la creación del programa en 2021, en ámbitos como el patrimonio, la innovación social, la sostenibilidad, la educación o el desarrollo territorial.


