El proyecto ‘Frontera Cantábrica’ descubre los primeros restos de leopardo en León y recupera alrededor de 500 fósiles de oso de las cavernas
El vicerrector de Investigación y Transferencia y el delegado territorial de la Junta participaron en la presentación a medios de los primeros resultados de la segunda edición de Frontera Cantábrica.
- Investigadores de la ULE participaron en la segunda campaña que se ha desarrollado durante 15 días en una cueva del Parque Natural de Babia y Luna, permitiendo recuperar restos de fauna de más de 50.000 años de antigüedad y ampliar el conocimiento sobre los ecosistemas del Pleistoceno
- La campaña ha permitido avanzar en el estudio de un enclave situado al sur de la Cordillera Cantábrica, una zona con escasos registros paleontológicos de estas cronologías
León, 18 de septiembre de 2026. La segunda campaña del proyecto ‘Frontera Cantábrica’ ha permitido ampliar el conocimiento sobre la fauna que habitó las montañas de León durante el Pleistoceno y aportar nuevos datos sobre la evolución de los ecosistemas de este territorio. Los trabajos, desarrollados durante quince días en una cueva del Parque Natural de Babia y Luna, han confirmado la presencia continuada de oso de las cavernas y han documentado por primera vez en la provincia de León la presencia de leopardo.
El proyecto está coordinado por el investigador principal y paleobiólogo Darío Fidalgo Casares y cuenta con la participación de investigadores de la Universidad de León, entre ellos la profesora de Paleontología Esperanza Fernández y el profesor de Prehistoria Carlos Fernández. La campaña ha sido financiada íntegramente por la Junta de Castilla y León, a través de la Fundación Patrimonio Natural, con más de 15.000 euros.
Los nuevos trabajos dan continuidad a los resultados obtenidos durante el verano de 2025, cuando el equipo intervino en más de 36 cuevas de la provincia y localizó restos fósiles y subfósiles de vertebrados, algunos con más de 50.000 años de antigüedad. Entre los hallazgos de aquella primera fase destacó la primera presencia constatada en la provincia de León de oso de las cavernas (Ursus spelaeus), con restos correspondientes a, al menos, tres individuos, uno de ellos infantil.
NUEVOS HALLAZGOS EN LA CUEVA
La segunda campaña ha permitido confirmar que la presencia de esta especie en la cavidad fue continuada. El equipo ha identificado más de cinco nuevos individuos y ha recuperado alrededor de 500 fósiles de oso de las cavernas, además de restos de otras especies como rebecos, zorros, martas y otros pequeños mamíferos. A estos hallazgos se suma la identificación de restos de leopardo, que constituyen la primera evidencia de esta especie documentada hasta ahora en la provincia de León.
La presencia de especies como el leopardo adquiere especial relevancia por su escasez en el registro fósil de la península ibérica y permite ampliar el conocimiento sobre las comunidades animales que ocuparon este territorio. El yacimiento aporta además información especialmente valiosa por su localización al sur de la Cordillera Cantábrica, una zona en la que existen menos registros estudiados de fauna correspondiente a estas cronologías. Los nuevos hallazgos contribuyen así a conocer qué especies habitaban estos ecosistemas y cómo se relacionaban entre sí.
Las investigaciones permitirán profundizar también en el conocimiento de las poblaciones de oso de las cavernas, su distribución y las condiciones ambientales en las que vivieron. Las cronologías asociadas a estos restos resultan además de especial interés para el conocimiento de la evolución humana, al corresponderse con periodos en los que poblaciones de neandertales y los primeros representantes de nuestra especie habitaban el territorio del actual León.
INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN UNIVERSITARIA
Durante esta segunda fase, el equipo investigador ha trabajado en distintos puntos de la cavidad para documentar sus perfiles estratigráficos y recuperar de forma científica los ejemplares fósiles presentes en las acumulaciones de sedimento. Los trabajos han incluido el levantamiento tridimensional de la cueva, el estudio de su relleno, la documentación espacial de las zonas de excavación, el cribado y lavado de los sedimentos y la limpieza y preparación de los restos recuperados.
La campaña ha permitido además tomar muestras para avanzar en la datación de las acumulaciones paleontológicas y realizar estudios específicos sobre los materiales encontrados, que serán digitalizados en 3D. Todos los restos recuperados durante estos días serán depositados en un espacio habilitado en la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de la Universidad de León para continuar con su análisis e investigación durante los próximos meses.
El proyecto ‘Frontera Cantábrica’ tiene también una importante dimensión formativa. Estudiantes de la Universidad de León participan en los trabajos a través de Trabajos Fin de Grado, Trabajos Fin de Máster y prácticas de campo supervisadas, a los que se han sumado este año estudiantes de otras universidades españolas. El equipo integra además especialistas de diferentes ámbitos relacionados con la arqueología, la geología, la paleontología, la zoología, la genética y la antropología.
La campaña ha contado con la colaboración de la Junta de Castilla y León, a través del Grupo de Intervenciones en Altura de León del Servicio Territorial de Medio Ambiente, arqueólogos del Servicio de Cultura y personal de parques y áreas protegidas. Hasta la zona se desplazó el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, quien destacó la importancia de dar continuidad a un proyecto orientado a recuperar, estudiar y proteger el patrimonio paleontológico que permanece oculto en las cavidades de la provincia.
Los resultados de esta segunda fase se incorporarán a nuevos trabajos científicos y serán presentados en congresos y actividades de divulgación. El proyecto contempla asimismo la preparación de futuras exposiciones que permitan acercar estos descubrimientos a la ciudadanía y seguir avanzando en el conocimiento del patrimonio paleontológico de la Cordillera Cantábrica.


