El Campus de Ponferrada homenajea a los pioneros de Fisioterapia de la ULE y refuerza su apuesta por la formación práctica
- Veinte de los 48 estudiantes que comenzaron la titulación en 2001 han recibido el pin de la Universidad en un reencuentro marcado por los recuerdos de los primeros años y la evolución de la profesión y del Campus
- La rectora Nuria González reafirma el compromiso de la ULE con el futuro de la titulación y destaca el papel de la futura Policlínica universitaria para acercar a los estudiantes a la realidad asistencial y contribuir a mejorar la atención a la sociedad
Ponferrada, 16 de octubre de 2026. En 2001, 48 estudiantes comenzaron a escribir la historia de Fisioterapia en el Campus de Ponferrada. Veinticinco años después, 20 de aquellos integrantes de la primera promoción se han reencontrado para celebrar la trayectoria de una titulación que ha evolucionado junto a la profesión y que hoy sigue siendo una de las más demandadas de la Universidad de León.
Lo han hecho en el marco de las jornadas ‘Fisioterapia en el Campus de Ponferrada. XXV Aniversario’ donde se les ha rendido un homenaje y se les ha hecho entrega del pin de la Universidad “con el que deciros que formáis parte de esta historia y que seguís formando parte de esta Universidad. Que el tiempo haya pasado no cambia el lugar que ocupáis en ella”. '
González ha recordado cómo, a lo largo de estos 25 años, la titulación se ha consolidado hasta situarse entre las cinco más demandadas de la Universidad, con más de 1.500 solicitudes de preinscripción y cerca de 200 estudiantes que la eligen en primera opción. Una evolución que ha contribuido también a consolidar el Campus de Ponferrada como espacio de formación superior en Ciencias de la Salud.
Ante los retos que tiene por delante la Fisioterapia, como avanzar en el reconocimiento de sus especialidades, desarrollar sus competencias profesionales y reforzar la colaboración con otras disciplinas sanitarias, la rectora, ha destacado la responsabilidad de la Universidad de formar profesionales capaces de adaptarse a una realidad sanitaria en constante evolución, trabajar en equipo e incorporar los avances científicos a su práctica, sin olvidar que "detrás de cada tratamiento hay una persona y unas necesidades concretas".
En ese compromiso, González ha situado la futura Policlínica del Campus de Ponferrada, prevista para 2029, como una herramienta para reforzar la formación práctica y acercar el aprendizaje universitario a la realidad asistencial. El objetivo, ha señalado, es que los estudiantes puedan desarrollar sus competencias en contacto con las necesidades reales de las personas y que el conocimiento generado desde la Universidad contribuya a mejorar su atención y su calidad de vida. "Ese es nuestro compromiso con la Fisioterapia y con el Campus de Ponferrada", ha afirmado.
Una jornada para el recuerdo también para Jesús Ángel Seco, catedrático de Fisioterapia y primer profesor incorporado a la titulación en el Campus de Ponferrada. Su llegada, en octubre de 2001, coincidió con los primeros pasos de unos estudios que comenzaron como diplomatura y que fueron creciendo a medida que la Universidad ampliaba los equipamientos, los recursos materiales y la plantilla docente. "Comenzamos con unas ganas de trabajar y una ilusión tremenda", ha recordado Seco, que ha destacado el orgullo que supone comprobar cómo aquellos primeros titulados han sido reconocidos por su trabajo en los centros en los que desarrollan su labor profesional.
EL REENCUENTRO DE LOS PIONEROS
Entre aquellos pioneros se encuentra Lorena Álvarez, que llegó a Fisioterapia después de estudiar INEF en León y conocer la profesión a raíz de una lesión. La apertura de la diplomatura en Ponferrada le permitió formar parte de la primera promoción. Tras desarrollar su trayectoria en el ámbito asistencial, regresó a la Universidad como profesora permanente, cerrando de alguna manera un recorrido que la ha llevado de las aulas a la docencia.
"Ha cambiado muchísimo, sobre todo nuestra área de conocimiento. Cada vez somos más visibles en la sociedad, tenemos más peso y ha evolucionado muchísimo el conocimiento científico que hoy se aplica en la práctica clínica", ha explicado Álvarez, que ha destacado el paso de la diplomatura al actual grado de cuatro años y la adaptación de los estudios a las necesidades de una profesión que ha ganado reconocimiento y presencia en la sociedad.
Alicia García, también integrante de aquella primera promoción, ha seguido un camino en el que combina la atención a pacientes con la docencia universitaria. Profesora asociada, lleva más de dos décadas compaginando ambas facetas y conoce la evolución de la Fisioterapia desde las aulas y desde la práctica clínica. A su juicio, la profesión atraviesa un momento de especial reconocimiento. "Hoy por hoy es una profesión muy valorada, muy demandada".
La trayectoria de Raúl Cobreros refleja otra forma de mantener vivo el vínculo con aquella primera promoción. Tras finalizar sus estudios, trabajó durante un tiempo en la clínica privada y después se incorporó a la Universidad, donde ha desarrollado su carrera docente y ejercido como vicedecano durante varios años. En este tiempo también ha vivido la transformación de los estudios y la necesidad de continuar formándose, desde la diplomatura inicial hasta el máster y el doctorado. "Para mí es un orgullo haber formado parte de la primera promoción y mantenerme dentro de la Universidad hasta hoy", ha afirmado.
Una clausura que ha contado con la vicerrectora del Campus de Ponferrada, Pilar Marqués, así como su predecesor, Luis Herráez, el que fuera vicerrector cuando se implantó la titulación, así como la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Brisamar Estébanez, Marta Valencia, subdirectora del Departamento de Enfermería y Fisioterapia: y Ana Felicitas López, organizadora de las Jornadas.
Unas jornadas que han permitido abordar los retos actuales de los estudios y de la profesión de Fisioterapia en España, pero también volver a sus orígenes y celebrar el camino recorrido. Veinticinco años después, algunos de aquellos primeros estudiantes siguen vinculados al Campus, ahora como docentes, mientras la titulación continúa formando a nuevas generaciones de profesionales.



