La investigadora de la ULE Natalia Martínez Reyes recoge su premio nacional de divulgación científica en #HiloTesis

  • La doctora por la Universidad de León recibió uno de los seis galardones de la sexta edición del certamen, organizado por CRUE y la Fundación Ignacio Larramendi, en el que participaron 255 investigadores de 53 universidades españolas
  • Su propuesta divulgativa acerca al público una investigación sobre bacterias capaces de degradar la vomitoxina, una toxina producida por hongos que puede estar presente en alimentos habituales como el pan y la cerveza

León, 20 de octubre de 2026. Natalia Martínez Reyes, doctora por la Universidad de León, recogió el diploma acreditativo de uno de los seis premios nacionales de la sexta edición de #HiloTesis, el concurso de divulgación científica que organizan CRUE, a través de su RedDivulga, y la Fundación Ignacio Larramendi. El presidente de CRUE, Julián Garde, le hizo entrega del reconocimiento en un acto celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

El galardón reconoce su participación en esta iniciativa, que anima a doctorandos y doctores recientes a explicar sus investigaciones de forma accesible a través de las redes sociales. En esta edición, en la que participaron 255 investigadores de 53 universidades españolas, las propuestas se presentaron en formato carrusel de Instagram.

Martínez Reyes defendió su tesis doctoral en enero de 2026 en el programa de doctorado en Ingeniería de Biosistemas de la ULE, dentro del Grupo Universitario de Investigación en Ingeniería y Agricultura Sostenible (GUIAS), bajo la dirección de Pedro Antonio Casquero Luelmo, Santiago Gutiérrez Martín y Rosa Elena Cardoza Silva.

Su trabajo estudia el desoxinivalenol (DON), una micotoxina producida por hongos del género Fusarium que pueden afectar a los cultivos de cereales y cuya presencia puede detectarse en alimentos de consumo habitual, como el pan, la cerveza y otros productos elaborados con cereales. Conocida popularmente como ‘vomitoxina’, puede dañar el tracto digestivo y afectar al sistema inmunitario.

El presidente de CRUE, Julián Garde, con los premiados de la última edición de #Hilotesis. 

"En Europa estamos bastante protegidos, porque la legislación fija límites muy estrictos para esta toxina en los alimentos, pero en la ganadería sigue siendo un problema", explicó la investigadora. "Por eso buscamos ayuda en otros microorganismos: las bacterias. Su diversidad metabólica es enorme, y si hay bacterias que producen toxinas, también hay otras capaces de degradarlas".

Para localizar microorganismos capaces de actuar sobre la toxina, el equipo recogió muestras de suelo de fincas afectadas por hongos productores de micotoxinas y las cultivó en un medio en el que el DON era el único alimento disponible. "Fue como buscar una aguja en un pajar", reconoció Martínez Reyes.

El trabajo permitió identificar un consorcio bacteriano, denominado Z13, en el que está presente la bacteria Devosia. Esta comunidad es capaz de degradar la toxina sin generar residuos tóxicos. "No bastaba con que la toxina desapareciera. Comprobamos en células que la toxicidad bajaba de verdad, porque a veces la degradación produce otros compuestos que también son tóxicos", señaló.

La investigadora, que se presentó por segunda vez a #HiloTesis, destacó la influencia del certamen en su acercamiento a la comunicación científica. "Durante el doctorado me apunté a todas las charlas y talleres de divulgación que pude, y HiloTesis fue el empujón para abrir mi cuenta de Instagram y empezar a divulgar en redes, algo que quiero seguir haciendo".