El grupo ENTROPIA de la Universidad de León avanza en la búsqueda de nuevos tratamientos y una vacuna frente a la leishmaniosis ante el repunte de casos en España

Investigadores del grupo ENTROPIA en el laboratorio de biología Molecular de la Facultad de Veterinaria. 
  • Coincidiendo con el día mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, el grupo de investigación ENTROPIA pone el foco en la leishmaniasis como un problema de salud presente en España y en la importancia de reforzar la investigación, la prevención y la vigilancia epidemiológica
  • El último informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica confirma un aumento de los casos de leishmaniasis en España, con 485 notificaciones y 13 fallecimientos en 2024

León, 30 de enero de 2026. Aunque tradicionalmente se asocian a regiones tropicales, algunas enfermedades parasitarias forman parte del escenario sanitario de España. Es el caso de la leishmaniasis, una enfermedad endémica en la cuenca mediterránea, de declaración obligatoria y con un número creciente de casos en los últimos años.

Una patología que constituye una de las principales líneas de trabajo del grupo de investigación en Enfermedades Tropicales y Parasitarias (ENTROPIA) de la Universidad de León, que se centra en la búsqueda de nuevos tratamientos y estrategias de prevención, en un contexto en el que factores como el cambio climático están modificando los patrones de transmisión de estas enfermedades.

Enmarcada en los objetivos de la Hoja de Ruta de la OMS para las ETD 2030, su investigación se centra en dos grandes líneas. Por un lado, la búsqueda de nuevos tratamientos frente a la leishmaniasis que permitan superar los problemas actuales de resistencias, toxicidad y eficacia; y por otro, la investigación de una posible vacuna, inexistente en la actualidad, que contribuya a limitar el número de nuevos contagios.

En el ámbito terapéutico, el grupo trabaja tanto en el reposicionamiento de fármacos ya aprobados para otras patologías —como anticancerígenos, antifúngicos o antibacterianos—, explorando nuevas aplicaciones en combinación con los tratamientos actuales. Este enfoque, según explica la investigadora Estela Melcón, permite acortar los tiempos de investigación, al trabajar con compuestos cuya seguridad ha sido previamente evaluada.

Paralelamente, se trabaja en la identificación de nuevos compuestos, incluidos productos naturales y librerías farmacológicas, desarrollados en colaboración con otros centros de investigación y universidades de España, con el objetivo de identificar nuevas moléculas eficaces y menos tóxicas, una de las principales limitaciones que presentan algunos de los tratamientos actuales.

“Nuestro trabajo busca dar respuesta a una enfermedad compleja, para la que las opciones terapéuticas siguen siendo limitadas, mejorando los tratamientos actuales y desarrollando soluciones más eficaces, seguras y accesibles que permitan anticiparse a un escenario cambiante o a un posible incremento de casos en nuestro entorno”, señala Melcón.

AUMENTO DE CASOS

Coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), que se celebra cada 30 de enero, desde el grupo ENTRIOPIA han querido poner el foco en el impacto real que estas patologías tienen también en nuestro país y la necesidad de reforzar su visibilidad, prevención e investigación ante la incidencia creciente de la leishmaniasis en España.

 Julia, una de las investigadoras del grupo ENTROPIA en el laboratorio de Cultivos Celulares de la ULE.

Según el último informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, elaborado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, en 2024 se notificaron en España 485 casos de, de los cuales el 98,3 % fueron confirmados y la mayoría de carácter autóctono. En ese mismo año se registraron 13 fallecimientos, principalmente asociados a la forma visceral de la enfermedad, una cifra que pone de manifiesto la necesidad de reforzar la vigilancia y la prevención, incluso en países con sistemas sanitarios avanzados.

Una realidad que, según destacan desde el grupo ENTROPIA, evidencia la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia y prevención, incluso en países con sistemas sanitarios avanzados, así como de avanzar en un enfoque One Health (Una Salud), que reconoce la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental.

En este sentido, subrayan la importancia de la labor veterinaria, del control de los animales que actúan como reservorios y del impulso a la investigación científica, como la que se desarrolla en la Universidad de León, orientada a mejorar el conocimiento de la enfermedad y a desarrollar nuevas herramientas terapéuticas y preventivas.

Asimismo, concluye la investigadora, resulta fundamental avanzar en la concienciación social y en la correcta notificación de los casos por parte de los profesionales sanitarios y veterinarios, con el fin de disponer de registros actualizados que permitan detectar posibles brotes de forma temprana y responder de manera eficaz ante un problema de salud pública emergente.

DÍA MUNDIAL DE LAS ETD

Este año, la conmemoración global se centra en el lema “Unirse. Actuar. Eliminar”, recordando que más de 1.700 millones de personas en todo el mundo siguen afectadas por 24 enfermedades prevenibles y tratables. Entre ellas se incluyen dengue, lepra, rabia, sarna, leishmaniasis o enfermedad de Chagas. A pesar de contar con herramientas de prevención y tratamiento, estas patologías persisten mayoritariamente en los lugares con recursos limitados, donde el acceso a agua potable, saneamiento y atención sanitaria es insuficiente.

Durante décadas, esta falta de recursos ha constituido una barrera importante para el control, la eliminación y la erradicación de estas enfermedades. A ellos hay que sumar en los últimos años el impacto de la pandemia de COVID-19, que provocó graves retrasos e interrupciones en los programas de control impulsados por organizaciones supranacionales como la OMS o la DNDi (Iniciativa de Medicamentos para las Enfermedades Olvidadas), así como una reorientación de recursos de investigación hacia la emergencia sanitaria.

Por ello, desde el grupo ENTROPIA remarcan la necesidad de visibilidad las ETD, generar voluntad política para su control y situar a las personas y las comunidades en el centro de la respuesta, para avanzar en la eliminación de al menos una ETD en 100 países antes de 2030, en consonancia con el ODS 3, orientado a ‘Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades’.