El ‘Oro blanco de Babia’ protagonista del proyecto de la beca RALBAR de Celia Alfonso Pereda.

  • Su trabajo ha buscado revalorizar la lana de oveja en territorios trashumantes, y se ha desarrollado en la Reserva de la Biosfera de Babia.

León, 27 de junio de 2026. Celia Alfonso Pereda, estudiante del doble grado de Ciencias Ambientales e Ingeniería Forestal de la Universidad de León (ULE) ha llevado a acabo este verano un interesante proyecto, titulado ‘El oro blanco de Babia’, que fue seleccionado para recibir una de las trece becas RALBAR 2026 que son impulsadas por la institución académica y la Fundación Banco Sabadell.

En principio el objetivo era formar sobre las distintas posibilidades que tenía la lana como materia prima de procesos sencillos, que pudieran aplicarse de manera particular, sin la necesidad de maquinaria industrial ni de arduas labores.

Con esa intención, Celia Alfonso Pereda comenzó en una primera fase a realizar entrevistas para recoger conocimientos en riesgo de olvido sobre usos tradicionales de la lana. Después, en una segunda fase, trató de combinar esa información con los progresos actuales de la ciencia, de manera que fuera sencillo difundir la manera de aprender y adaptar nuestros oficios mediante talleres para dar a conocer esas prácticas que permitieran aprovechar las posibilidades que ofrece la lana.

LAVAR, ESCARPENAR Y CARDAR LA LANA

“En la primera fase, -explica la joven- llegué a hablar con un total de 12 personas, entre ellas artesanos, pastores, mujeres que habían trabajado la labor, familiares de fallecidos pastores trashumantes … e incluso gente que no tenía nada que ver con el sector, pero que todavía recuerda a los asturianos viniendo a varear la lana de sus colchones”.

El proyecto fue presentado en los municipios de Cabrillanes y en San Emiliano, con una estupenda acogida, y Celia Alfonso recuerda la amabilidad e interés con el que ha sido atendida por todas las personas con las que ha tratado, que actúan así “cuando te interesas por lo suyo desde un punto de vista de curiosidad y admiración sincera”.

A modo de ejemplo cita a ‘Elu’, una persona que hace fieltros, artesanías, arte y que da cursos de todo ello en Villablino todos los lunes, y que también se mueve por Babia, que le enseñó a lavar, escarpenar y cardar la lana. “Creo que esto último, la acogida que he recibido por parte de la gente de Babia y de todo el que me ha ayudado o venido a ver, es lo que más destacaría de RALBAR como experiencia”.

La becaría de RALBAR concluye relatando con buen humor que creía que con suerte “reuniría a cuatro personas resignadas por lo que les venía a contar de su lana una chica que ye de Gijón y que nunca ha tenido ganado…y ahora tengo 100 kilos de lana en casa y mi hermana se queja de que huelo a oveja”.

(Imágenes:    1.- Celia Alfonso Pereda, estudiante del doble grado de Ciencias Ambientales e Ingeniería Forestal de la ULE    2.- La presentación del proyecto en Cabrillanes tuvo una excelente acogida     3.- El aprovechamiento del 'oro blanco', la lana de oveja, ha sido el principal objetivo  4.- Celia Alfonso en uno de los encuentros con los vecinos de la zona)