La Universidad de León despide a Elías Fernando Rodríguez Ferri, maestro de generaciones de veterinarios

  • El catedrático jubilado en Sanidad Animal y exdecano de la Facultad de Veterinaria deja una profunda huella académica, científica y humana en la ULE tras una vida dedicada a la enseñanza, la investigación y el impulso de la profesión veterinaria
  • Desde la Facultad destacan su “ilimitada capacidad de trabajo”, que llevó a la Universidad “a las cotas más altas de prestigio”, así como su empatía y don de gentes, que le “granjearon el cariño de los alumnos y el reconocimiento de compañeros y discípulos”

León, 1 de junio de 2026. La Universidad de León despide a una de las grandes figuras de la Veterinaria. El fallecimiento de Elías Fernando Rodríguez Ferri, catedrático jubilado del área de Sanidad Animal, deja un profundo vacío en una comunidad universitaria que pierde a un referente académico y científico, pero también a un maestro y a una persona estrechamente ligada a la historia y evolución de la institución.

Decano de la Facultad de Veterinaria entre los años 1989 y 1998, su trayectoria estuvo vinculada durante décadas a uno de los centros que constituyen los pilares históricos y académicos sobre los que se asienta la Universidad de León. Desde las aulas, los laboratorios y la gestión universitaria, Rodríguez Ferri contribuyó de manera decisiva a consolidar y fortalecer una Facultad cuyo prestigio ayudó a proyectar dentro y fuera de España.

Así lo recuerda la actual decana de la Facultad, María Teresa Carbajo, que destaca que Rodríguez Ferri “desarrolló una dilatada trayectoria académica, docente e investigadora, dejando una profunda huella en nuestra Facultad y contribuyendo de manera decisiva a su desarrollo y prestigio”. Asimismo, recuerda que “su dedicación a la Universidad, a la profesión veterinaria y a la formación de numerosas generaciones de estudiantes constituye un legado que permanecerá entre nosotros”.

Especialista de reconocido prestigio en Microbiología e Inmunología, desarrolló una extensa carrera académica y científica que lo convirtió en una referencia nacional e internacional en el ámbito de la sanidad animal. A lo largo de su trayectoria desempeñó numerosas responsabilidades académicas e institucionales, entre ellas la dirección del Departamento de Sanidad Animal (2002 y 2011), además de formar parte de organismos y comités científicos de relevancia nacional vinculados a la investigación, la salud pública y la profesión veterinaria.

Más allá de su extenso currículo y de los numerosos reconocimientos recibidos a lo largo de su vida, quienes compartieron con él aulas, proyectos e investigación coinciden en destacar su cercanía, capacidad de trabajo, generosidad y una vocación por enseñar que lo convirtió en guía y referente para numerosas generaciones de estudiantes, investigadores y profesionales.

EMPATÍA Y DON DE GENTES

Precisamente, uno de sus discípulos, César-Bernardo Gutiérrez Martín, hoy catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de León, recuerda con especial afecto la dimensión más personal y humana del profesor Rodríguez Ferri, a quien define como una figura que “no ha pasado desapercibido”.

No lo fue, continúa, por lo peculiar de su segundo apellido, de origen levantino, por el que era conocido por todos, sino por su “afabilidad, empatía y don de gentes”, cualidades que le granjearon el cariño de los alumnos promoción tras promoción, así como el reconocimiento de discípulos y compañeros del ámbito académico y veterinario.

Gutiérrez Martín destaca además su “ilimitada capacidad de trabajo”, recordando que no era extraño encontrar al profesor Rodríguez Ferri trabajando en la Unidad de Microbiología e Inmunología durante fines de semana o en periodos vacacionales, reflejo de su implicación constante con la actividad universitaria. Una labor que llevó a la Universidad de León “a las cotas más altas de prestigio”.

“No cabe duda de que el profesor Rodríguez Ferri fue una figura imprescindible de nuestra institución y, en especial, de la Facultad de Veterinaria. Sus conocimientos y su forma de ser consiguieron además impregnar la propia sociedad leonesa, donde era conocido en diversos ámbitos”, concluye Gutiérrez Martín.

Su trayectoria trasciende la actividad docente y científica y forma parte de la historia de la Veterinaria y de la propia Universidad de León, una institución a la que estuvo ligada durante más de cuatro décadas y que hoy lamenta la pérdida de una figura esencial en su historia reciente.