Las luchas leonesa y canaria sellan su hermanamiento en un ‘corro-luchada’ en la ULE y culminan su encuentro interuniversitario

  • Los luchadores canarios destacaron en un torneo en el que Tindaya Infante se hizo con el premio ‘mazapán’ y Kiko Elvira se alzó con el ‘gallo’, en una jornada en la que cada agarre sirvió para poner en valor el encuentro entre ambas tradiciones
  • El I Encuentro Interuniversitario de Luchas Tradicionales ha permitido reforzar la colaboración entre las universidades de León, La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria en torno al estudio, la práctica, la promoción y la preservación de dos disciplinas reconocidas como Bien de Interés Cultural Inmaterial

León, 30 de julio de 2026. El Campus de Vegazana acogió en la tarde de este miércoles un ‘corro-luchada’ en el que la lucha leonesa y la lucha canaria compartieron espacio, agarres y protagonistas, con la participación de luchadoras y luchadores de las universidades de León, La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria. El I Torneo Interuniversitario de Luchas Tradicionales puso así frente a frente dos disciplinas nacidas en territorios diferentes, pero unidas por una misma forma de entender el deporte como patrimonio, cultura y tradición.

Los combates comenzaron con la lucha leonesa, siguiendo la tradicional fórmula de enfrentamiento por bandos de Montaña-Ribera, y continuaron con la lucha canaria, mediante el también tradicional modelo de la lucha corrida, en el que todos los participantes se enfrentan con todos.  Un torneo en el que los resultados fueron favorables para los canarios, de manera destacada en su especialidad, donde tan solo algunos leoneses y leonesas consiguieron la caída en pugna.

En la modalidad leonesa hubo un mayor equilibrio entre los deportistas, destacando la actuación de la canaria Tindaya Infante, vencedora sobre seis rivales y ganadora del premio del ‘mazapán’. El ‘gallo’, la enseña del triunfo en esta fórmula consagrada en los aluches desde hace más de un siglo, lo alzó el también canario Kiko Elvira, tras imponerse al joven leonés Víctor Hernández.

Precisamente, este último enfrentamiento resume el espíritu del encuentro. Kiko Elvira es de ascendencia leonesa, del Valle de Fénar, mientras que Víctor Hernández compite en la lucha leonesa con el sobrenombre de ‘Canario II’, en referencia a su origen. Dos luchadores de procedencias diferentes que terminaron encontrándose sobre el mismo corro y que simbolizan el vínculo que durante estos días han construido las dos disciplinas.

ENCUENTRO PARA PRESERVAR LAS LUCHAS TRADICIONALES

Este torneo puso el broche final al Encuentro Interuniversitario de Luchas Tradicionales Canaria y Leonesa, promovido por la Cátedra Emilio Rivero Rodríguez de Lucha Canaria y que ha reunido en la Universidad de León a representantes de las universidades de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria para compartir actividades deportivas, formativas y académicas dirigidas a reforzar la colaboración en torno a ambas disciplinas.

El programa ha incluido seminarios de lucha leonesa y canaria, reuniones técnico-académicas para explorar líneas de investigación y transferencia entre las universidades, las federaciones y la Cátedra, así como una visita al Centro de Alto Rendimiento y sesiones de trabajo orientadas a la organización de futuras iniciativas de deporte universitario.

Un encuentro que ha permitido trasladar la colaboración entre las tres universidades desde el ámbito académico y formativo hasta la propia práctica deportiva, generando un espacio común para conocer, experimentar y avanzar en la promoción y preservación de dos modalidades que cuentan con el reconocimiento de Bien de Interés Cultural Inmaterial, lo que refuerza el papel de la universidad como espacio para su conocimiento, difusión y transmisión.

Así lo entiende Diego Soto, vicerrector de Estudiantes, Cultura y Deportes de la ULE, Diego Soto, que recuerda que “la universidad puede ser un punto de encuentro para nuestras tradiciones deportivas y culturales, pero también un espacio desde el que impulsar nuevas vías de colaboración”.  En este sentido, ha destacado la importancia de poner en común la experiencia de deportistas, técnicos, investigadores y responsables universitarios, sentando las bases para futuras actuaciones conjuntas en los ámbitos universitario y deportivo y contribuyendo a garantizar la continuidad y preservación de estas dos modalidades de lucha tradicional.